"Especulación inmobiliaria." "¿Podrían dejar de especular con la vivienda por solo 5 minutos?" "Gentrificación." "Mi hogar no es tu negocio." Son comentarios reales que recibimos, y no es una crítica que se pueda descartar con una respuesta de marketing. Merece una respuesta directa.
La crítica tiene un fondo real
En muchas ciudades, la especulación inmobiliaria (comprar propiedades ya existentes solo para revenderlas más caras sin agregar valor) sí ha contribuido a que la vivienda existente se vuelva menos accesible para quienes ya viven ahí. Es un fenómeno documentado, y no vamos a pretender que no existe o que no es un problema legítimo en muchas ciudades del mundo, incluyendo zonas de México.
La diferencia entre especular y financiar obra nueva
Lo que hacemos es distinto en un punto específico: la preventa financia la construcción de vivienda que todavía no existe. No estamos comprando un edificio ya construido para revenderlo más caro sin tocarlo. El capital que entra en la etapa de preventa es, literalmente, parte de lo que hace posible que el edificio se construya. Eso agrega inventario nuevo al mercado, no compite por el inventario que ya existe.
Esto no elimina toda la conversación sobre el impacto de nuevos desarrollos en el precio de la vivienda de una zona. Un proyecto nuevo puede, en efecto, subir el valor de referencia del área. Pero es una dinámica distinta a comprar una vivienda existente para dejarla vacía especulando con su reventa.
El acceso que esto abre
Parte de por qué existe el modelo de preventa es que reduce la barrera de entrada: en lugar de necesitar el 100% del valor de una propiedad de golpe, permite entrar con un enganche (en nuestros proyectos, entre 10% y el equivalente de unos cientos de miles de pesos según la ciudad) y pagar el resto durante la obra. Eso abre la puerta a familias que, de otra forma, no tendrían acceso a comprar una propiedad completa de una sola vez.
No pretendemos tener la última palabra en esto
La discusión sobre especulación y gentrificación es más amplia que cualquier empresa individual, y no la vamos a resolver aquí. Lo que sí podemos decir con claridad es qué hacemos nosotros específicamente: financiamos obra nueva, no revendemos vivienda existente sin agregar valor, y aplicamos un filtro (el Método GR8) antes de recomendar cualquier proyecto a una familia. Si tienes una opinión distinta sobre este punto, es una conversación que vale la pena tener. Preferimos eso a fingir que la crítica no existe.
